Diablo III: Un Fantástico RPG de Acción

Diablo es una saga que siempre había subestimado, a pesar de ser un gran fan de Blizzard. Quizás por su estilo algo retro, quizás porque estamos tan acostumbrados a los juegos en primera persona que cualquier cosa en vista isométrica en tercera persona acaba pareciendo “extraña”. En fin: estaba muy equivocado.

Un Action RPG Puro

Bastaron unos pocos minutos con la versión introductoria para encontrarme completamente enganchado. Diablo III es un Action RPG isométrico: la pantalla muestra a tu personaje desde arriba mientras atraviesas mazmorras, masacras hordas de monstruos, recoges equipamiento y avanzas en la historia. Se puede jugar enteramente con solo el ratón — un diseño accesible que no sacrifica nada en términos de profundidad.

Lo que lo hace especial es la combinación de elementos que Blizzard domina mejor que nadie: una historia apasionante narrada mediante diálogos doblados por actores de alto calibre, cinemáticas increíbles, música fantástica y esa obsesiva atención al detalle visual que es el sello de cada producción de Blizzard. El resultado es un espectáculo gótico en el que perderás horas y horas.

La Magia del Botín

El verdadero motor de Diablo III es el bucle de juego: luchar, matar, recoger mejor equipamiento, hacerse más fuerte, enfrentarse a monstruos más difíciles. Suena simple — y ese es precisamente el secreto. El ciclo es hipnótico, la aleatorización de las recompensas mantiene alta la motivación, y la posibilidad de jugar en cooperativo online con hasta tres jugadores más añade una dimensión social que amplía enormemente la longevidad del juego.

El Momento Justo para Comprarlo

La Battle Chest — que incluye la expansión Reaper of Souls, la cual añade un quinto Acto y la clase Cruzado — está disponible en Battle.net a un precio muy accesible en comparación con el lanzamiento. También disponible para PlayStation y Xbox. Como siempre, esperar un tiempo antes de comprar títulos nuevos recompensa enormemente al bolsillo. Bien hecho, Blizzard.