Blancanieves, Caperucita Roja, Pinocho… son títulos que nos transportan a los cuentos de hadas de la infancia. Historias de la tradición popular que, con algunas variaciones, han atravesado los siglos hasta llegar a nosotros. Sería fácil subestimar “Érase una vez” asociando a sus personajes con los cuentos infantiles. Pero sería un error.
Un Ingenioso Recurso Narrativo
Los guionistas se esfuerzan de verdad en transportar a todos esos personajes familiares al mundo actual mediante un ingenioso recurso narrativo. “Ingenioso” puede que ni siquiera sea la palabra adecuada — cuando se juega la carta de la magia, todo se vuelve sencillo… pero el resultado merece absolutamente la pena.
No pienses en esto como una reimaginación fantástica de los personajes de los cuentos de los hermanos Grimm, sino como un trasplante contemporáneo de los personajes que has conocido toda tu vida. El pequeño pueblo de Storybrooke, Maine, es donde estos personajes viven, sin ser conscientes de su verdadera naturaleza, atrapados por una maldición que les ha robado la memoria.
Crossovers Narrativos que No Hay que Perderse
La serie puede resultar algo lenta en ciertos momentos y en ocasiones le falta el brío necesario para mantenerte verdaderamente pegado a la pantalla… y aun así es absolutamente fascinante. El efecto de los personajes desplazados de su propio contexto resulta inquietante de la mejor manera posible, al igual que la reelaboración de los cuentos de hadas, en la que encontrarás más de un guiño a la literatura más reciente.
Un episodio en particular — con cuidado de no desvelar nada — convierte a Caperucita Roja y al lobo en una reinterpretación de terror gótico muy, muy diferente del original. Pero no puedo decir más.
Algunos puristas clamarán sacrilegio contra la literatura clásica… pero a mí me encantan estos crossovers narrativos. Son una señal de que las historias siguen vivas y todavía tienen algo que decir.
¿Vale la Pena Verla?
La serie merece absolutamente tu tiempo. Dale unos cuantos episodios para que encuentre su ritmo — los personajes necesitan tiempo para desarrollarse. Entonces sin duda la apreciarás.
Bienvenido a Storybrooke… un pequeño pueblo de Maine donde todo es posible.








