En 2006, un grupo de profesores y académicos del Reino Unido decidió crear una herramienta de bajo coste que pudiera contribuir al estudio de la informática y la electrónica en las escuelas. La idea era esencialmente crear un mini-ordenador capaz de utilizarse para casi cualquier cosa: desde pequeñas estaciones de trabajo independientes hasta la gestión de circuitos electrónicos más complejos.
¿Qué es Raspberry Pi?
Para cumplir estos propósitos, las dimensiones reducidas y el bajo consumo energético eran requisitos fundamentales. Tenía que ser un dispositivo compacto con una CPU, tarjeta de red, tarjeta gráfica y algunos puertos USB — el “mínimo indispensable” que se encuentra en cualquier ordenador personal, no más grande que un paquete de cigarrillos.
Este “mini-ordenador” podría utilizarse como unidad de control para dispositivos siempre encendidos, gracias a su mínimo consumo energético. Sistemas de domótica, videovigilancia, hogar inteligente, servidores domésticos, circuitos electrónicos para los fines más variados: cualquier cosa para la que un ordenador pudiera ser útil.
La enorme ventaja fue crear un proyecto de estándar abierto en el que todas las especificaciones serían conocidas y utilizables por cualquiera, sin patentes ni derechos de uso. ¿El sistema operativo? Raspbian OS, un fork de Debian creado específicamente con todo lo necesario para hacer funcionar al máximo este pequeño ordenador de placa única.
La Fundación Raspberry Pi
El proyecto fue un gran éxito y en 2009 se fundó la Fundación Raspberry Pi en Caldecote (South Cambridgeshire, Reino Unido), con el estatus legal de organización benéfica. Desde ese momento el proyecto ha crecido de forma exponencial, convirtiéndose en un punto de referencia mundial para makers, estudiantes y aficionados a la electrónica.
Los Modelos Disponibles y Qué Puedes Hacer con Ellos
Hoy existen varios modelos de Raspberry, todos adquiribles por pocas decenas de euros. Los proyectos que los utilizan son extremadamente variados — y el único límite es verdaderamente tu imaginación. El sitio web oficial raspberrypi.org reúne cientos de proyectos e ideas.
Huelga decir que se puede comprar prácticamente en cualquier tienda online. Es recomendable optar por kits, que incluyen todos los accesorios esenciales.
Cualquiera que ame el retrogaming, por ejemplo, podría crear una mini-consola completa con todos los emuladores posibles para colocar bajo el televisor — con un gasto mínimo y en muy poco espacio — siguiendo las instrucciones de un proyecto de código abierto ya más que completo gracias a las comunidades en línea. El proyecto se llama RetroPie y sus resultados están disponibles libremente en línea. Pero eso será el tema de otra publicación. 😉








